El Origen del Arca Noé Interestelar, un santuario para el alma
La llamada
En la Semana Santa de marzo de 2021, mientras disfrutaba de unos días de descanso en Alicante, algo profundo me tocó el alma.
Una voz suave, casi susurrada por el viento, me decía: «Es hora de volver a casa».
No entendía por qué ni el para qué. Sin embargo, obedecí esa intuición sagrada y emprendí el regreso a Boadilla del Monte, donde entonces residía.
En el trayecto, mi corazón habló con claridad: “Volver a casa es regresar al corazón”.
Comprendí que esa llamada era un retorno a la Fuente, al origen, a la conexión viva con lo esencial.
Desde ese instante, todo cambió. Dejé atrás un trabajo absorbente y una vida que ya no me resonaba.
La misma voz que me llamó al corazón ahora me susurraba un nuevo rumbo… y una nueva tierra.
Y así, sin esfuerzo, todo se alineó. El lugar se presentó por sí solo: Robledo de Chavela.
¿Por qué allí? Aún no tengo una respuesta racional. Solo sé que todo fluyó para facilitar la compra del terreno y el nacimiento de una construcción viva, ecológica y consciente.
La casa
Aunque moderna, está hecha con balas de paja, madera noble, suelos de barro cocido artesanalmente, y un sistema libre de ondas electromagnéticas que honra el bienestar del ser.
Un hogar sagrado para vivir, compartir, y abrir un espacio de crecimiento personal y transformación interior.
Una visión que se fue revelando
Lo que comenzó como un impulso interno de regresar a casa fue revelando, paso a paso, una visión más amplia.
La casa no era solo una vivienda, sino un espacio semilla, una antena de luz para el despertar de la conciencia.
La arquitectura, la tierra, los materiales… todo fue cobrando sentido como parte de un propósito mayor.
Cada decisión, cada gesto constructivo, era guiado por algo más profundo.
Así fue naciendo no solo un lugar para habitar, sino un santuario para el alma y para la comunidad.
Un portal entre mundos. Un punto de encuentro para sembrar lo nuevo
La sala de actividades
No podía faltar en esta construcción un espacio dedicado a compartir y expandir conciencia:
Una sala de 40 m² equipada con cocina y baño completo, diseñada para acoger talleres, encuentros y actividades de crecimiento personal.
Un lugar acogedor y versátil, donde la presencia, la escucha y la transformación pueden florecer.
El Nombre
“Arca de Noé Interestelar” surgió en una canalización.
Se me reveló que este espacio sostiene una vibración destinada a la Nueva Humanidad.
Un refugio del alma. Un santuario para lo que viene.
Aún seguimos sembrando en el exterior:
- Restaurando la belleza natural con plantas autóctonas
- Instalando un emisor y receptor de bendiciones con su buzón energético
- Preparando una Fuente Lingam-Yoni —símbolo sagrado del equilibrio entre lo masculino y lo femenino.